• Expresión Oral
  • Comunicación espontánea. El hablante puede rectificar, pero no borrar lo que ya ha dicho. El oyente está obligado a comprender el texto en el momento de la emisión tal como se emite.
  • Utiliza mucho los códigos no verbales: fisonomía, vestidos, movimientos, paralenguaje (cualidades de la voz y vocalizaciones: risa, llanto).
  • Hay interacción durante la emisión del texto. Mientras habla, el hablante ve la reacción del oyente y puede modificar su discurso.
  • Expresión Escrita
  • Comunicación elaborada. El hablante puede corregir y rehacer el texto sin dejar rastros. El lector puede escoger cómo y dónde quiere leer el texto (en qué orden, la velocidad, etc.).
  • Utiliza poco los códigos no verbales. En cambio se apoya en la disposición del espacio y del texto, la textura del soporte, etc.
  • No hay interacción durante la composición. El escritor no puede conocer la reacción del lector.